No entienden que por mucho que hagan ir a la gente desnuda dos veces al año a su tienda, NADIE lo hace por gusto, lo hacen porque es gratis.
Y aunque intenten, casi a la fuerza, darte bolsas en la calle Fuencarral día sí, día también, solamente queremos que nos dejen tranquilos.
El estampado de jungla ecológica/equilibrio medioambiental es para verlo en la tele, no para llevarlo puesto, ni en casa.
Decimos NO a los vestidos inspirados en "la niña de los fósforos" de Andersen.
2- CARNAVALES
Sólo pueden venir a la mente dos cosas: Brasil, o un montón de niñas borrachas que deciden aprovechar el único día del año en el que es LEGÍTIMO salir vestida con una falda un poco más corta, con un maquillaje un poco más feo, con un par de tetas un poco más fuera, y con un tanga un poco más transparente.
NO a las sectas recreativas de ángeles y demonios callejeando un viernes por la noche y NO a los señores de +50 que se empeñan en seguir disfrazándose de galleta, de sardina en lata o de vigilante de la playa.
3- RESTAURANTE-CATARATA:
No tenemos ni idea de cómo será la comida, pero la experiencia será inolvidable. Inolvidablemente incómodo debe de ser comer en este restaurante, mezcla de aquapark en el que corretean niños en bañador, y simulador real de inundaciones andaluzas. En filipinas podréis gozar de este maravilloso momento "waterfall", concretamente en el Labassin (si queréis, no tenéis por qué).
4- PROGRAMAS MUSICALES
Reírse es muy sano, y si no, que nos lo digan a nosotros. Pero empezamos a sospechar sobre la finalidad que tienen las decenas de programas musicales estilo Operación Triunfo, Factor X o el aún no emitido Número 1 (Antena 3). Así es como dudamos sobre si dichos programas realmente buscan reírse de sus propios concursantes o tratar de meter en el mundo del pop a otro cantante que saca un disco y se vuelve a casa de sus padres. En este caso el casting se hace subiendo vídeos a Youtube, os dejamos algún ejemplo:
Lo de las ferias medievales es algo complicado. El empeño de múltiples localidades en recordar esta época tratando de vender los productos de ahora pero vestidos de monjes o caballeros es algo más difícil de comprender de lo que parece.Sin embargo, vender bolsos feos y monederos malos hechos a mano es algo que atrae a multitud de personas, igual que ver a un falso herrero con gafas que no se había creado ni en esa época ni cientos de años más tarde, apasionante.



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